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  2. Exposición Rafaél Fernández Zubiaga
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Información

El Centro de Exposiciones Fundación Vital acogerá desde mañana ‘Un pintor a pie de obra’, una selección de paisajes pintados por el artista Rafael Fernández Zubiaga in situ, como a él le gusta. Óleos de tamaño mediano que suponen un pequeño compendio representativo de toda su obra. Permanecerá abierta hasta el próximo 12 de diciembre.

Rafael Fernández Zubiaga, ‘Zubiaga’ como es conocido en el mundo artístico, nació en Gordejuela (Vizcaya) en 1933. Desde niño vivió en Orduña y destacó desde muy temprana edad por sus dotes artísticas. Con 9 años, y orientado por su padre, zapatero de profesión pero dibujante autodidacta, realizaba copias ampliadas de fotografías a lápiz y carboncillo que llaman la atención. Impulsado por su instinto, a los catorce comenzó a pintar al óleo. Con escasos recursos técnicos pintaba rincones y paisajes de su comarca, y fue en uno de esos parajes donde se encontró con una de las personas más importantes de su vida artística, el pintor Bay-Sala.

Animado y asesorado por él, a los 15 años dejó el negocio familiar y decidió emprender el camino artístico. Viajaron  a Madrid para visitar museos y galerías de arte y recorrieron Euskadi pintando paisajes. De esta forma, cimentó sus conocimientos técnicos y afianzó su vocación artística. Dos años después inició su camino en solitario y recorrió la península y el norte de África puliendo sus dotes de paisajista. En sus obras, la luz y el color eran ya los grandes protagonistas. A los 18, ya realizó sus primeras exposiciones con gran éxito en Vitoria y en Bilbao.

En 1956 fijó su residencia en Arrasate y dejó a un lado su carrera artística absorbido por el negocio que allí fundó. No fue hasta finales de los 90 cuando volvió a montar el caballete y se reencontró con sus queridos y añorados paisajes vascos. Recorrió varios países y reflejó en cada una de sus nuevas pinceladas la renovada alma del artista, que captaba los elementos más vivos de la naturaleza impregnándolos de luz, color y perspectiva.

Los trabajos son todos óleos de tamaño mediano y pintados in situ, y suponen un compendió de 34 piezas representativo de su obra. Sus cuadros son el resultado de una forma de entender la vida, un estilo de hacer directo e impresionista. Se trata, en resumen, de una pintura tan vitalista como su autor, realizada ‘a pie de obra’, en riguroso vivo y directo, y superando todas las inclemencias y dificultades inherentes a este modo de trabajo.